lunes, 16 de agosto de 2010

Trabajemos para las próximas generaciones y no para las próximas elecciones

Tratemos de ver la República como una familia. Hay padres, hijos, familiares varios, amigos, vecinos, relaciones laborales,etc.etc. No siempre reina la armonía y los deseos y necesidades de unos a menudo chocan con los de los otros. Hay que proveer seguridad, alimentos, salud, educación y hasta entretenimiento para todos y cada uno. Y debe haber alguien que lidere el funcionamiento de este grupo humano, sea desde la mayor edad, la experiencia, las estrategias logradas mediante el estudio y las propias aptitudes psicofísicas. Sin un orden consensuado hay anarquía y la familia terminará quebrada en sus propósitos. Y el propósito, precisamente, es el bien común, la optimización de la vida de cada integrante que redundará en un desarrollo progresivo, constante de esa familia y que, por efecto de rebote, incidirá positiva o negativamente en la sociedad a la que pertenecemos.
No aplicar estas sencillas reglas a la República es ir irremediablemente hacia el desastre. Ya lo sabemos pues lo hemos vivido. Líderes permisivos e indecisos, otros militarizados y sin acuerdo popular, aquéllos populistas pero retrógados, los unos paternalistas y los otros extremadamente legalistas...todos han llevado a nuestros antecesores al desconocimiento de la verdadera democracia, a la pérdida de nuestras habilidades productivas y científicas, al éxodo de los mejores y más capacitados ciudadanos. Concurrir a la escuela no nos asegura aprehender las normas del diálogo, de la convivencia, del bien común, del amor a la Patria, del sacrificio personal en aras del mejoramiento del conjunto.
Vamos haciendo un camino duramente transitado en el aprendizaje democrático. Hoy podemos  escuchar todas las ideologías, voces que hasta hace un par de décadas estaban calladas, teorías que nos acercan a un ideal de ser nacional más inclusivo e integrado geográficamente. Pero falta. También seguimos escuchando voces del pasado, un pasado de desunión, un pasado donde reinaba el sálvese quién pueda, un pasado donde si a mí me iba bien no importaba que el vecino muriera en el intento.
Si ya hicimos el experimento de formar una Alianza con lo mejor que había en ese momento, lo más aglutinante, para derrotar en las urnas a un peronismo anómalo, liberal, entreguista como fue el menemismo y esa experiencia demostró que unirse con el único objetivo de destruir un modelo era absurda, inoperante, condenada al fracaso total... ahora estamos en condiciones de repetir alegremente otra Alianza anti...lo que sea y volver a fracasar?????
Si las voces gritando en los pocos medios que aventuran el digno trabajo de periodistas y analistas políticos, si los innumerables mensajes que ciudadanos anónimos hacen llegar mediante internet, llenando plazas de hombres y mujeres autoconvocados sin otro objetivo que ponernos de pié y "hacer", remediando loque los funcionarios electos ignoran...si todo ello no basta, habrá que continuar sin desmayo, pero cada vez con mayor fuerza para multiplicar la adopción de un modelo de país del cual nos sintamos orgullosos protagonistas.
Y repetir, cada 2 y cada 4 años, tercamente, empecinadamente, la opción de elegir...a conciencia, sin miedos, con información.
Y repito mi final del post anterior:
NO TRABAJEMOS PARA LAS PROXIMAS ELECCIONES...
TRABAJEMOS PARA LAS PRÓXIMAS GENERACIONES!

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